Después de haber mirado mucho tiempo el cielo en tu busca,
mis ojos, que eran oscuros se han vuelto azules.
Después de haber mirado mucho tiempo la luna buscándote,
mis ojos se han vuelto vagos, insondables,
del color de la nostalgia.
Y ahora en mi pecho hay una lluvia continua que me hace pedir y esperarte como un arcoiris que abraza la tierra.
Así mi corazón vaga buscando en cada esquina, en cada rostro, al Desconocido que está a punto de llegar.
(poema de Jussara M Santos.)
Edimar se acerca a Sémea "¿Se volverán azules mis ojos algún día?"
¿Por qué me lo preguntas?
Me lo ha dicho Rosilene
Si permaneces en nuestra compañía, puedes estar seguro de ello.
Un día quiero llegar a ser cura, como el padre Marcos.
Y se queda en silencio, con la cabeza apoyda en las rodillas de Sémea mirando el cielo de noche y la carretera.