domingo, 25 de diciembre de 2016

es así...

Canto nocturno de un pastor errante del Asia



“ ¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, ¿qué haces,
silenciosa luna?
Sales de noche, vas
contemplando los desiertos, y luego te escondes.
¿No estás aún fatigada
de recorrer las sempiternas vías?
¿No te toma el hastío todavía, y aún deseas
mirar estos valles?
Se parece a tu vida
la vida del pastor.
Sale al alborear,
lleva el ganado por el campo, y contempla
rebaños, fuentes, prados.
Luego, cansado, reposa por la noche
y nada más espera.
Dime, oh luna, ¿para qué le sirve 
al pastor su vida,
y a ti la tuya? Dime ¿a dónde tiende
este mi vagar breve
y tu curso inmortal?
Nace el hombre a la pena,
y es un riesgo de muerte el nacimiento.
Prueba dolor y tormento
enseguida; y en el principio mismo la madre y el padre
tienen que consolarle por haber nacido.
Luego que va creciendo,
uno y otro le sostienen, y así siempre
con hechos y con palabras se afanan en animarle
y en consolarle del humano estado:
otro oficio más grato
no hay para unos padres que cuidar a sus hijos.
Pero ¿por qué dar a luz,
por qué mantener la vida
a quien es necesario consolar por ella?
Si la vida es una desgracia
¿por qué para nosotros dura tanto?
Intacta luna, así
es el estado mortal.
Pero tú mortal no eres,
y tal vez lo que digo no te importa.
Aunque tú, solitaria, eterna peregrina,
que eres tan pensativa, tú tal vez entiendas
este vivir terreno,
nuestro pesar , y suspirar qué significa;
qué es este morir, esta suprema
palidez del semblante
y faltar de la tierra y apartarse
de todo usual y amante compañía.
Y tú ciertamente comprendes
el porqué de las cosas, y ves el fruto
de la mañana, de la noche,
del callado, infinito andar del tiempo.
Tú ciertamente sabes a qué dulces amores
ríe la primavera,
a quién ayuda el verano, y qué consigue
el invierno con sus hielos.
Mil cosas sabes tú, miles descubres,
que al sencillo pastor quedan ocultas.
Frecuentemente cuando yo te miro
tan muda estar en el desierto llano,
que en su lejano horizonte confina con el cielo,
o bien con mi rebaño
seguirme en mi camino lentamente
y cuando miro en el cielo arder las estrellas,
me digo, pensativo:
¿Para qué tantas luces?
¿Qué hace el aire sin fin, y esa profunda
infinita serenidad? Qué significa esta
soledad inmensa? Y yo, ¿qué soy?
Conmigo así razono; y de ese espacio
desmesurado y soberbio, y de esa innumerable familia,
después de tanto obrar, de tanto movimiento
de las cosas celestes y terrenas,
girando sin reposo
para volver allá donde empezaron,
utilidad alguna, fruto alguno
adivinar no sé. Pero tú, ciertamente,
doncella inmortal, tú sí lo sabes todo.
Yo sólo conozco y siento
que de los eternos giros,
y que de mi ser frágil
algún bien y contento
tal vez obtenga otro; para mí la vida es solamente mal.

Rebaño mío, que descansas. ¡Oh dichoso tú
que tu miseria, creo, ignoras!
¡Cuanta envidia te tengo!
No sólo porque de los afanes
casi libre te hallas;
que toda ansia, todo daño,
todo temor olvidas pronto,
sino porque jamás pruebas el tedio 
Cuando descansar a la sombra, en la hierba,
tú estás quieto y contento,
y gran parte del año
sin aburrimiento pasas en aquel estado.
Pero yo me siento en la hierba, a la sombra,
y el hastío  me invade
la mente, y un aguijón me punza
de tal modo que, descansando, más que nunca estoy lejos
de hallar paz y lugar. 
Si supieses hablar yo te preguntaría:
Dime, ¿por qué yaciendo
sin cuidado, ocioso,
se contenta todo animal,
y a mí el tedio me asalta si reposo?

Quizá si tuviese alas
para volar hasta las nubes
y contar las estrellas una a una,
o como el trueno errar de cumbre en cumbre,
sería más feliz, dulce rebaño mío,
sería más feliz, cándida luna.
O tal vez se equivoca, al ver la suerte ajena, mi pensamiento:
tal vez en toda forma, en todo estado,
cualquiera que sea o cubil o cuna,

es funesto a quien nace el nacimiento”. 


Este poema debe leerse de forma lenta, imaginando todas las cosas que describe, yo lo hice así y de fondo escuché una y otra vez esta canción, que según yo es bellísima.       https://www.youtube.com/watch?v=92fhYvBrKdw

jueves, 8 de diciembre de 2016

porque sé que adonde estuve solo se van contigo

A ti sólo se llega
por ti. Te espero.

Yo sí que sé dónde estoy,
mi ciudad, la calle, el nombre
por el que todos me llaman.
Pero no sé dónde estuve
contigo.
Allí me llevaste tú.


¿Cómo
iba a aprender el camino
si yo no miraba a nada
más que a ti,
si el camino era tu andar,
y el final
fue cuando tú te paraste?
¿Qué más podía haber ya
que tú ofrecida, mirándome?

Pero ahora,
¡qué desterrado, qué ausente
es estar donde uno está!
Espero, pasan los trenes,
los azares, las miradas.
Me llevarían adonde
nunca he estado. Pero yo
no quiero los cielos nuevos.
Yo quiero estar donde estuve.
Contigo, volver.
¡Qué novedad tan inmensa
eso, volver otra vez,
repetir lo nunca igual
de aquel asombro infinito!
Y mientras no vengas tú
yo me quedaré en la orilla
de los vuelos, de los sueños,
de las estelas, inmóvil.
Porque sé que adonde estuve
ni alas, ni ruedas, ni velas
llevan.
Todas van extraviadas.
Porque sé que adonde estuve
sólo
se va contigo, por ti.



 (Pedro Salinas, de La voz a ti debida, 1933)

domingo, 4 de diciembre de 2016

La Sal de la Tierra

https://www.youtube.com/watch?v=nbNAXC8kqT0

La jose me dijo que lo viera.
La foto que más me gustó es esa donde las personas están rezando y cada uno tiene un cara distinta. Me pareció genial porque es así como Jesús entra de distintas formas a nuestras vidas, comenzamos a adherirnos a Él por una necesidad distinta al comienzo.
Cuando somos niños es de una forma y con los años eso va madurando .


lunes, 3 de octubre de 2016

Con razón mi blog se llama Daniel Tramp, en su honor!

Pero ¿qué es la historia? Es la exploración sistematica  a lo largo de los siglos para resolver el misterio de la muerte y superarla en el porvenir.  Por ello se descubren el infinito matemático y las ondas electromagnéticas, y por ello se componen sinfonías. Pero sin cierto impulso no puede progresarse en tal dirección. Para descubrimientos de esta clase es preciso tener una preparación espiritual.  Y los elementos básicos de esta preparación están en los evangelios. ¿Qué son los evangelios?  En primer lugar el amor al prójimo, esa suprema forma de energía viva que llena el corazón del hombre y exige ser expansionada y ser  gastada. Luego los ideales del hombre moderno, sin los cuales el hombre no puede concebirse, es decir, el ideal de lal libre individualidad y de la vida como sacrificio. "Boris Pastemak. Doctor Zilago.

Encontré este fragmento en el libro "Hacia rutas Salvajes"  .

martes, 13 de septiembre de 2016

¡Hola Ron! Soy Chris. Te escribo desde Carthage. Ya hace casi dos semanas que estoy trabajando aquí. Tardé tres días en legar desde donde nos despedimos en Grand Junction. Espero que tu viaje de regreso a Salton City transcurriera sin contratiempos. El trabajo me gusta y todo va bien. Las temperaturas son suaves; cuesta creerlo pero hay días en que no hace nada de frío. Algunos granjeros incluso ya salen a trabajar al campo. Supongo que en California el calor aprieta cada vez más. Me pregunto si tuviste ocasión de ir a las fuentes termales el 20 de marzo y llegaste a ver la cantidad de gente que se conngrega allí para la reunión del Arco Iris. Por lo que sé, podría haber sido muy divertido, aunque la verdad es que no creo que una cosa así encaje demasiado con tus gustos.

No voy a quedarme mucho tiempo en Dakota del Sur. Mi amigo, Wayne, quiere que siga trabajando en el elevador de grano durante el mes de Mayo y que luego lo acompañe todo el verano con el grupo de cosechadoras, pero mi mayor ilusión es emprender mi odisea; antes del 15 de Abril espero estar camino de Alaska. Eso quiere decir que me marcharé dentro de poco, de modo que si he recibido correspodencia necesito que la mandes a la direccón que figura al pie de esta carta.

Los momentos que hemos pasado juntos han sido muy agradables y te agradezco de todo corazón la ayuda que me has prestado. Espero que nuestra separación no te haya deprimido demasiado. Puede que pase mucho tiempo antes de que nos veamos de nuevo. Pero, si consigo superar la prueba de mi viaje a Alaska y todo sale como espero, te prometo que volverás a tener noticias mías. 

Quiero repetirte los consejos que te di en el sentido de que deberías cambiar radicalmente de estlo de vida y empezar a hacer cosas que antes ni siquiera imaginabas o que nunca te habías atrevido a intentar. Sé audaz. Son demasiadas las personas que se sienten infelices y que no toman la iniciativa de cambiar su situación porque se las ha condicionado para que acepten una vida basada en la estabilidad, las convenciones y el conformismo. Tal vez parezca que todo eso nos proporciona serenidad, pero en realidad no hay nada mas perjudicial para el espíritu aventurero del hombre que la idea de un futuro estable. El núcleo esencial del alma humana es la pasión por la aventura. La dicha de vivir proviene de nuestros encuentros con experiencias nuevas y de ahí que no hay mayor dicha que vivir con unos horizontes que cambian sin cesar, con un sol que es nuevo y distinto cada día. Si quieres obtener más de la vida, Ron, debes renunciar a una existencia segura y monótona. Debes adoptar un estilo de vida donde todo sea provisional y no haya orden, algo que al principio te parecerá enloquecedor. Sin embargo, una vez que te hayas acostumbrado, comprenderás el sentido de una vida semejante y apreciarás su extraordinaria belleza. En pocas palabras, deja Salton City y ponte en marcha. 

Te aseguro que sentirás una gran alegría si lo haces. Aunque sospecho que harás caso omiso de mis consejos. Sé que piensas que soy testarudo, pero tú lo eres aún más. En el viaje de regreso tuviste la oportunidad de contemplar una de las grandes maravillas de la Tierra, el Gran Cañón del Colorado, algo que todo americano debería ver al menos una vez en la vida. Sin embargo, por alguna razón que no alcanzo a comprender, todo lo que querías era salir corriendo hacia casa tan rápido como fuera posible y volver a una situación donde siempre experimentas lo mismo. Mucho me temo que en el futuro seguirás teniendo las mismas inclinaciones y te perderás todas las maravillas que Dios ha puesto en este mundo para que el hombre las descubra. No eches raíces, no te establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada, renueva cada día tus expectativas. Aún te quedan muchos años de vida, Ron, y sería una pena que no aprovecharas este momento para introducir cambios revolucionarios en tu existencia y adentrarte en un reino de experiencias que desconoces.

Te equivocas si piensas que la dicha procede sólo o en su mayor parte de las relaciones humanas. Dios la ha puesto por doquier. Se encuentra en todas y cada una de las cosas que podemos experimentar. Sólo tenemos que ser valientes, rebelarnos contra nuestro estilo de vida habitual y empezar a vivir al margen de las convenciones.

Lo que quiero decir es que no necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí fuera, sencillamente, esperando que la agarres, y todo lo que tienes que hacer es el gesto de alcanzarla. Tu único enemigo eres tú mismo y esa terquedad que te impide cambiar las circunstancias en que vives.

Espero que abandones Salton City tan pronto como puedas, enganches un pequeño remolque a tu camioneta y empieces a contemplar la gran obra que Dios ha creado en el Oeste americano. De verdad, Ron. Aprenderás mucho de todo lo que veas y de las personas que conozcas. Lleva una vida austera, no vayas a moteles, prepárate tú mismo la comida. Ten como norma gastar lo menos posible y la satisfacción con que vivirás será mucho mayor. Espero que la próxima vez que nos veamos seas un hombre nuevo y hayas acumulado un sinfín de aventuras y experiencias. No lo pienses dos veces. No intentes encontrar justificaciones para aplazarlo. Sólo tienes que salir y hacerlo. Así de simple. Sentirás una gran alegría por haber emprendido un nuevo camino. Cuídate, Ron,

Alex.

martes, 6 de septiembre de 2016

Mas que una frase

Terminé de leer hace unos días Ciudadelas de dios, de Louis de Wohl .  Me gustaron muchas cosas, como siempre pasan cuando uno entra en una aventura, pero la cita que mas me gustó y que quiero compartir es esta:

“Lo sentía por él, por el pobre Agapito, no por Gordiano, que había tenido una muerte magnifica, dando su vida por otro hombre que era, además del Padre de la cristiandad y su amigo. Había triunfado, sí, era un mártir, y su sangre, ofrecida a Dios, fertilizaría la tierra, como la de sus predecesores. Era el gran rito de la fertilidad de Cristo, el gran festival del nuevo testamento (…) Pero aquello era un gran privilegio… porque Benito supo, entonces, que no era la única forma de triunfar, reservada a unos pocos. Se triunfaba también haciendo la voluntad de Dios a lo largo de la vida, permaneciendo cerca de Él por la gracia de Nuestro Señor Jesucristo. Gordiano había conquistado el cielo al asalto. ¿Cómo lograría conquistarlo él?
…Señor –musitó conmovido-, por los meritos de la sangre de tu mártir Gordiano, muéstrame el camino que me conduzca a ti…”


Pienso que uno - al igual que Benito-  puede pedir que nos muestre el camino. Lo importante es llegar a El, conocerlo a El, vivir como El, con toda nuestra razón y afecto.
Dejo huella que este libro, lo leí mientras trabajo como visitador medico, en mis viajes fuera de Santiago ( rancagua, san Fernando, curico y Talca ) y también por Santiago, por sus metro y consultas médicas.

La siguiente canción me  la mostró una amiga hace un tiempo, la comparto pára extender los momento en que nos hundimos en los pensamientos más intimidas y profundos .