jueves, 6 de julio de 2017

Vivian Maier





*Usted también ha encontrado unos de los mejores lugares para mirar el mundo .

viernes, 24 de marzo de 2017

¿Cómo estás?

Una pequeña comunidad agraria de principio de siglo pasado en la que comienzan a circular exigencias de justicia social.  Un líder madura  con sus compañeros determinadas reinvindicaciones  frente al propietario agrícola para el que trabajan.  En un momento dado le delegan para que vaya a la ciudad a negociar con el patrón. Ninguno de ellos había afrontado jamás la gran metrópoli que ahora iba a aparecer ante sus ojos, y el elegido, una vez en viaje, después de haberse mostrado eufórico ante los compañeros que le habían despedido festiva y ruidosamente, comienza a advertir los mordiscos de la ansiedad. Cuando llega a la ciudad, se arrastra de un lado a otro buscando la dirección del propietario. Se pierde una, dos tres. Finalmente encuentra la oficina del patrón y solicita ser recibido. Y pronto se ve allí, delante de él: los argumentos que había preparado tan cuidadosamente con los compañeros se nublan en su mente. Sabe que esta allí por un motivo  válido, con razones que conoce y que  comparte, pero no logra articular palabra.
¿Ha sido inútil, pues, todo el esfuerzo y el de sus amigos? Ciertamente no. Su simple presencia allí, inusitada en la historia de las relaciones entre ese patrono y sus operarios, aunque sea incapaz de expresarse adecuadamente, no es igual a cero. La presencia de este hombre lleno de embarazo, bloqueado, de pie, dando vueltas al sombrero ante sus manos, constituye por si misma una petición. Es una presencia que se caracteriza por ser petición,y la petición no es algo abstracto.
Giussani. Por Qué la Iglesia. 

lunes, 6 de marzo de 2017

HER





  • A veces veo a la gente y me gusta sentir que no son solo personas andando por ahí.  Me imagino que tan profundo se han enamorado o cuantas decepciones amorosas habrán tenido.


  • Quería a alguien que me cogiera. Tal vez esta vez hubiera sentido llamar ese hoyo en mi corazón, pero probablemente no. Sabes , a veces... siento que ya he sentido todo lo que voy a sentir jamás. Y de aquí en adelante nunca voy a sentir algo nuevo. Solo versiones más pequeñas de lo que ya he sentido.      
         - Sé que eso no es verdad, te he visto sentir, te he visto maravillarte de las cosas. 







domingo, 25 de diciembre de 2016

es así...

Canto nocturno de un pastor errante del Asia



“ ¿Qué haces, luna, en el cielo? Dime, ¿qué haces,
silenciosa luna?
Sales de noche, vas
contemplando los desiertos, y luego te escondes.
¿No estás aún fatigada
de recorrer las sempiternas vías?
¿No te toma el hastío todavía, y aún deseas
mirar estos valles?
Se parece a tu vida
la vida del pastor.
Sale al alborear,
lleva el ganado por el campo, y contempla
rebaños, fuentes, prados.
Luego, cansado, reposa por la noche
y nada más espera.
Dime, oh luna, ¿para qué le sirve 
al pastor su vida,
y a ti la tuya? Dime ¿a dónde tiende
este mi vagar breve
y tu curso inmortal?
Nace el hombre a la pena,
y es un riesgo de muerte el nacimiento.
Prueba dolor y tormento
enseguida; y en el principio mismo la madre y el padre
tienen que consolarle por haber nacido.
Luego que va creciendo,
uno y otro le sostienen, y así siempre
con hechos y con palabras se afanan en animarle
y en consolarle del humano estado:
otro oficio más grato
no hay para unos padres que cuidar a sus hijos.
Pero ¿por qué dar a luz,
por qué mantener la vida
a quien es necesario consolar por ella?
Si la vida es una desgracia
¿por qué para nosotros dura tanto?
Intacta luna, así
es el estado mortal.
Pero tú mortal no eres,
y tal vez lo que digo no te importa.
Aunque tú, solitaria, eterna peregrina,
que eres tan pensativa, tú tal vez entiendas
este vivir terreno,
nuestro pesar , y suspirar qué significa;
qué es este morir, esta suprema
palidez del semblante
y faltar de la tierra y apartarse
de todo usual y amante compañía.
Y tú ciertamente comprendes
el porqué de las cosas, y ves el fruto
de la mañana, de la noche,
del callado, infinito andar del tiempo.
Tú ciertamente sabes a qué dulces amores
ríe la primavera,
a quién ayuda el verano, y qué consigue
el invierno con sus hielos.
Mil cosas sabes tú, miles descubres,
que al sencillo pastor quedan ocultas.
Frecuentemente cuando yo te miro
tan muda estar en el desierto llano,
que en su lejano horizonte confina con el cielo,
o bien con mi rebaño
seguirme en mi camino lentamente
y cuando miro en el cielo arder las estrellas,
me digo, pensativo:
¿Para qué tantas luces?
¿Qué hace el aire sin fin, y esa profunda
infinita serenidad? Qué significa esta
soledad inmensa? Y yo, ¿qué soy?
Conmigo así razono; y de ese espacio
desmesurado y soberbio, y de esa innumerable familia,
después de tanto obrar, de tanto movimiento
de las cosas celestes y terrenas,
girando sin reposo
para volver allá donde empezaron,
utilidad alguna, fruto alguno
adivinar no sé. Pero tú, ciertamente,
doncella inmortal, tú sí lo sabes todo.
Yo sólo conozco y siento
que de los eternos giros,
y que de mi ser frágil
algún bien y contento
tal vez obtenga otro; para mí la vida es solamente mal.

Rebaño mío, que descansas. ¡Oh dichoso tú
que tu miseria, creo, ignoras!
¡Cuanta envidia te tengo!
No sólo porque de los afanes
casi libre te hallas;
que toda ansia, todo daño,
todo temor olvidas pronto,
sino porque jamás pruebas el tedio 
Cuando descansar a la sombra, en la hierba,
tú estás quieto y contento,
y gran parte del año
sin aburrimiento pasas en aquel estado.
Pero yo me siento en la hierba, a la sombra,
y el hastío  me invade
la mente, y un aguijón me punza
de tal modo que, descansando, más que nunca estoy lejos
de hallar paz y lugar. 
Si supieses hablar yo te preguntaría:
Dime, ¿por qué yaciendo
sin cuidado, ocioso,
se contenta todo animal,
y a mí el tedio me asalta si reposo?

Quizá si tuviese alas
para volar hasta las nubes
y contar las estrellas una a una,
o como el trueno errar de cumbre en cumbre,
sería más feliz, dulce rebaño mío,
sería más feliz, cándida luna.
O tal vez se equivoca, al ver la suerte ajena, mi pensamiento:
tal vez en toda forma, en todo estado,
cualquiera que sea o cubil o cuna,

es funesto a quien nace el nacimiento”. 


Este poema debe leerse de forma lenta, imaginando todas las cosas que describe, yo lo hice así y de fondo escuché una y otra vez esta canción, que según yo es bellísima.       https://www.youtube.com/watch?v=92fhYvBrKdw

jueves, 8 de diciembre de 2016

porque sé que adonde estuve solo se van contigo

A ti sólo se llega
por ti. Te espero.

Yo sí que sé dónde estoy,
mi ciudad, la calle, el nombre
por el que todos me llaman.
Pero no sé dónde estuve
contigo.
Allí me llevaste tú.


¿Cómo
iba a aprender el camino
si yo no miraba a nada
más que a ti,
si el camino era tu andar,
y el final
fue cuando tú te paraste?
¿Qué más podía haber ya
que tú ofrecida, mirándome?

Pero ahora,
¡qué desterrado, qué ausente
es estar donde uno está!
Espero, pasan los trenes,
los azares, las miradas.
Me llevarían adonde
nunca he estado. Pero yo
no quiero los cielos nuevos.
Yo quiero estar donde estuve.
Contigo, volver.
¡Qué novedad tan inmensa
eso, volver otra vez,
repetir lo nunca igual
de aquel asombro infinito!
Y mientras no vengas tú
yo me quedaré en la orilla
de los vuelos, de los sueños,
de las estelas, inmóvil.
Porque sé que adonde estuve
ni alas, ni ruedas, ni velas
llevan.
Todas van extraviadas.
Porque sé que adonde estuve
sólo
se va contigo, por ti.



 (Pedro Salinas, de La voz a ti debida, 1933)

domingo, 4 de diciembre de 2016

La Sal de la Tierra

https://www.youtube.com/watch?v=nbNAXC8kqT0

La jose me dijo que lo viera.
La foto que más me gustó es esa donde las personas están rezando y cada uno tiene un cara distinta. Me pareció genial porque es así como Jesús entra de distintas formas a nuestras vidas, comenzamos a adherirnos a Él por una necesidad distinta al comienzo.
Cuando somos niños es de una forma y con los años eso va madurando .


lunes, 3 de octubre de 2016

Con razón mi blog se llama Daniel Tramp, en su honor!

Pero ¿qué es la historia? Es la exploración sistematica  a lo largo de los siglos para resolver el misterio de la muerte y superarla en el porvenir.  Por ello se descubren el infinito matemático y las ondas electromagnéticas, y por ello se componen sinfonías. Pero sin cierto impulso no puede progresarse en tal dirección. Para descubrimientos de esta clase es preciso tener una preparación espiritual.  Y los elementos básicos de esta preparación están en los evangelios. ¿Qué son los evangelios?  En primer lugar el amor al prójimo, esa suprema forma de energía viva que llena el corazón del hombre y exige ser expansionada y ser  gastada. Luego los ideales del hombre moderno, sin los cuales el hombre no puede concebirse, es decir, el ideal de lal libre individualidad y de la vida como sacrificio. "Boris Pastemak. Doctor Zilago.

Encontré este fragmento en el libro "Hacia rutas Salvajes"  .