sábado, 19 de diciembre de 2015

El vaso agrietado

El jarro donde muere esta verbena
por un golpe de abanico se rajó
el golpe debió de rozarlo apenas
porque ningún ruido lo reveló.

Sin embargo, la ligera fisura

rodeando el cristal un poco cada día
con paso invisible y seguro
lentamente le dió toda la vuelta.

Su agua fresca se escapaba gota a gota

el jugo de  flores se secó
nadie, hasta ahora, se enteró
no lo toquéis porque esta roto.

Muy a menudo así, la mano que más se ama

al rozar nuestro corazón se quiebra solo
la flor de su amor languidece.
Intacto a los ojos de la gente
oye crecer y llorar en su fondo
a aquella herida sutil y profunda 
Está roto:  no lo toquéis.

Prudhomme


jueves, 15 de octubre de 2015

por la ansiedad

Siempre he estado hambriento de significado en mi vida
Y  ahora sé que es necesario desplegar las velas
Y coger los vientos del destino
Allá donde conduzcan mi barca.

Edgar Lee

viernes, 18 de septiembre de 2015

No un tonto utíl

«El jueves después del terremoto, mientras estaba con las cien mujeres del Meeting Point de Kireka, un barrio de Kampala (en el que las Ejercicios de la Fraternidad 10 mujeres pican piedras para sacar algo de dinero), les leí el manifiesto del movimiento sobre el terremoto que me habían enviado desde la secretaría de Italia. En lengua acholi me dijeron: “Los afectados son de los nuestros. Tenemos que hacer algo”. Me preguntaron si había alguna manera de ir a ayudarles, de llegar con un autobús. Los periódicos contaban que todavía había personas bajo los escombros, y ellas querían ir a los Abruzos para apartar los escombros y sacar fuera los cuerpos. Les dije que era imposible, porque los Abruzos estaban lejísimos, y que el único medio para llegar allí era el avión. Y ellas: “Tenemos que hacer algo, porque éstos son de los nuestros, por lo menos enviar una ayuda para mostrarles que son de los nuestros, que nos pertenecen”. Una mujer dijo: “Son de la tribu de don Giussani”. Estaban tan afectadas, que cuando me marché me dieron el equivalente a 250 euros, una cifra altí- sima para ellas. Me pidieron que, si podía, lo hiciera llegar allí cuanto antes, tal vez para pagar a alguien que ayudara a sacar a las personas de los escombros. Ese día no hicimos las actividades habituales –collares, baile, fútbol– porque las mujeres querían recordar. Estuvimos hablando, y cuando comprendieron que los afectados eran italianos, dijeron que eran de la tribu de don Giussani, la nuestra. Ellas se consideran de la tribu de don Giussani, y todavía están reuniendo dinero. A menudo me preguntan por los nuestros, porque ellas no saben bien dónde están los Abruzos, y piensan que toda Italia se ha visto afectada por el terremoto, y por tanto, sus amigos. Ahora quieren escribir una carta. Estoy conmovida, y me doy cuenta de que es verdad que de la fe nace un método. Cuando estás inmerso en el Misterio no puedes dejar de conmoverte al darte cuenta de lo que sucede. Estas mujeres retan mi humanidad con su conmoción. Ellas no se mueven porque el movimiento lo pida o porque hayan recibido un manifiesto: ellas se conmueven, y entonces, se mueven. Si el corazón se deja conmover, la persona se pone en marcha».

viernes, 12 de junio de 2015

Volver a sentirse hombre un viernes por la noche.

‘Me siento de nuevo hombre porque experimento una gran pasión. La multiplicidad de cosas en que nos envuelve el estudio y la cultura moderna, y el escepticismo con que necesariamente estamos llevados a criticar todas las impresiones subjetivas y objetivas, están hechos para hacernos a todos pequeños y débiles y quejumbrosos e irresueltos. Pero el amor, no por el hombre de Feuerbach, no por el metabolismo de Moleschott, ni por el proletariado, sino el amor por la amada, por ti,hace del hombre nuevamente un hombre’ (Carta de Karl Marx a su mujer/ 21 de junio de 1856)

Nada puede impedir que salga esa chispa de pasión, ni el sistema más cansador.

sábado, 17 de enero de 2015

El sol sigue brillando


Querido Dios lo único que puedo hacer es balbucearte. No puedo hacer nada más que entregarte mi corazón. Nos creaste a tu imagen. Los corazones están intranquilos hasta que encuentre la paz contigo. Amén.
Sophie Scholl. 

jueves, 8 de enero de 2015

La gran obra de su vida es mi vida!

" Pero la gran obra de su vida - la obra que ama tan intensamente, aunque de manera diferente, como un hombre ama a su mujer, o una madre a su hijo- se tomará molestias interminables y, sin lugar a dudas, causaría molestias interminables a su cuadro sensible, si éste fuera sensible. Uno puede imaginarse a un cuadro sensible después que ha sido borrado, raspado y recomenzado por décima vez, deseando ser sólo un pequeño bosquejo que se termina en un minuto. De igual forma, es natural que nosotros deseemos que Dios hubiese proyectado para nosotros un destino menos glorioso y menos arduo; pero, en tal caso, no estaríamos deseando más amor, sino menos."

El problema del dolor. Lewis

Quiero entrar cada vez más en eso. Que el Artista me muestre siempre esto.